E-books menu_book Contáctanos al +503 7910-6866 add_ic_call Logo de facebook Logo de instagram Logo de twitter Logo de tiktok
E-booksmenu_book Contáctanos al +503 7910-6866 add_ic_call
Categorías Por Autor Por Editorial De temporada Mas vendidos Destacados Nuevo ingreso Ofertas

question_mark

Información detallada del producto

https://m.media-amazon.com/images/I/716vLJbJOlL._AC_UF1000,1000_QL80_.jpg
favorite_border
EL PRINCIPITO

Precio Unitario:

$13.65

Tambien disponible en Ebooks:

No incluye precio de envío

Descripción:
El Principito Es, Sin Duda, Una De Las Obras Literarias Más Emblemáticas Del Siglo Xx. Publicada En 1943, Es La Creación Más Célebre Del Escritor, Aviador Y Aristócrata Francés Antoine De Saint-exupéry, Quien, A Través De Un Relato Aparentemente Infantil, Logra Transmitir Profundas Reflexiones Sobre La Vida, El Amor, La Amistad, La Soledad Y La Esencia Humana. A Lo Largo De Sus Páginas, El Lector Se Sumerge En Una Fábula Poética Que Combina Ternura, Sabiduría Y Una Crítica Sutil A La Sociedad Moderna, Todo Ello Envuelto En Un Tono Melancólico Y Reflexivo Que Deja Una Huella Perdurable.

El Autor, Que También Fue Piloto Durante La Segunda Guerra Mundial, Escribió El Principito Mientras Se Encontraba Exiliado En Estados Unidos. Esta Circunstancia Personal, Marcada Por La Distancia, La Nostalgia Y El Desarraigo, Impregna La Obra De Un Tono Profundamente Humano Y Universal. Saint-exupéry No Solo Narra Una Historia, Sino Que Invita Al Lector A Mirar El Mundo Con Los Ojos De Un Niño, A Redescubrir El Valor De Lo Esencial, Aquello Que No Se Ve Con Los Ojos, Sino Con El Corazón.

La Historia Comienza Con El Narrador —un Aviador Que Representa Al Propio Saint-exupéry— Relatando Su Frustración De Infancia Al No Ser Comprendido Por Los Adultos. Cuando, De Niño, Dibujó Una Serpiente Boa Que Se Había Tragado A Un Elefante, Los Mayores Solo Vieron Un Sombrero. Aquella Incomprensión Inicial Sienta El Tono De La Obra: El Contraste Entre La Mirada Pura E Imaginativa De La Niñez Y La Visión Práctica, Limitada Y Superficial Del Mundo Adulto.

Años Más Tarde, El Narrador Se Encuentra Piloteando Su Avión En El Desierto Del Sahara. Allí, Tras Una Avería Que Lo Deja Varado, Aparece Un Pequeño Niño De Cabellos Dorados, Proveniente De Otro Planeta: El Principito. Su Llegada Marca El Inicio De Una Relación Entrañable Que Mezcla El Asombro, La Inocencia Y La Filosofía. Este Encuentro Fortuito Se Convierte En Una Excusa Narrativa Para Reflexionar Sobre La Condición Humana.

El Principito Proviene De Un Pequeño Asteroide, El B-612, Donde Vive Solo, Cuidando Tres Volcanes Y Una Flor Muy Especial. Esa Flor, Caprichosa Y Vanidosa, Es Sin Embargo El Amor De Su Vida. Su Relación Con Ella Refleja Las Complejidades Del Afecto: La Necesidad De Atención, Los Malentendidos Y La Importancia De Comprender Al Otro Más Allá De Sus Defectos. El Principito Decide Emprender Un Viaje Por El Universo En Busca De Respuestas, Y En Ese Recorrido Visita Distintos Planetas, Cada Uno Habitado Por Un Personaje Que Encarna Un Tipo Humano Y Simboliza Una Crítica A Los Valores Adultos.

En El Primer Planeta, Conoce A Un Rey Que Se Cree Soberano De Todo El Universo, Aunque No Tiene Súbditos. Representa El Deseo De Poder Y La Autoridad Vacía, Basada En El Ego Y La Ilusión. En El Segundo Planeta, Se Encuentra Con Un Vanidoso Que Solo Vive Del Aplauso Ajeno, Simbolizando La Superficialidad Y La Necesidad De Reconocimiento Constante. Luego Visita Al Bebedor, Atrapado En Un Círculo Vicioso De Vergüenza Y Autodestrucción; Al Hombre De Negocios, Obsesionado Con Poseer Estrellas Sin Comprender Su Belleza; Al Farolero, Símbolo De La Devoción Sin Reflexión, Quien Trabaja Sin Entender El Sentido De Su Tarea; Y Al Geógrafo, Un Sabio Teórico Que Nunca Ha Visto El Mundo Que Describe.

Cada Encuentro Funciona Como Una Parábola. Saint-exupéry Utiliza La Simplicidad Del Cuento Para Revelar La Complejidad Del Alma Humana. Detrás De Estos Personajes Alegóricos Se Esconde Una Profunda Crítica A La Racionalidad Desmedida, A La Avaricia, Al Egoísmo Y Al Olvido De Los Valores Esenciales. Los Adultos, En Su Mundo De Números Y Posesiones, Han Perdido La Capacidad De Asombro Y De Conexión Verdadera.

Finalmente, El Principito Llega A La Tierra, El Planeta Más Poblado Y Contradictorio De Todos. Al Principio Se Siente Solo, Hasta Que Encuentra Al Zorro, Quien Se Convertirá En Su Maestro Y Amigo. El Diálogo Entre El Principito Y El Zorro Es Uno De Los Momentos Más Memorables Del Libro, Pues Condensa Su Mensaje Central. El Zorro Le Enseña Que “lo Esencial Es Invisible A Los Ojos” Y Que Solo Se Ve Bien Con El Corazón. A Través Del Acto De “domesticar”, El Principito Comprende El Sentido Del Amor Y De La Responsabilidad Afectiva. “uno Es Responsable Para Siempre De Lo Que Ha Domesticado”, Dice El Zorro, Recordándole Que El Verdadero Lazo Entre Los Seres No Se Basa En La Posesión, Sino En El Compromiso Y La Atención.

La Estancia Del Principito En La Tierra Le Permite Conocer También Otros Personajes Simbólicos, Como El Guardagujas, Que Representa El Frenesí Del Mundo Moderno, Donde Los Hombres Viajan Sin Saber Adónde Van, Y El Comerciante De Píldoras, Que Encarna La Obsesión Por La Eficiencia Y La Pérdida Del Sentido Vital. Todos Estos Encuentros Profundizan Su Percepción De Que Los Adultos Viven Atrapados En Rutinas Sin Alma, Alejados De La Simplicidad Y La Pureza Del Corazón.

El Principito Finalmente Comprende Que, A Pesar De Todas Sus Exploraciones, Su Verdadera Felicidad Se Encuentra En Su Planeta, Junto A Su Flor. Esa Flor Que Parecía Exigente Y Vanidosa, En Realidad Lo Amaba, Y él La Había Dejado Por No Saber Interpretarla. Este Reconocimiento De Su Propio Error Simboliza El Aprendizaje Emocional Y Espiritual Que Todos Los Seres Humanos Deben Atravesar Para Valorar Lo Que Aman.

Paralelamente, El Aviador, Que Escucha Y Acompaña Al Principito Durante Su Relato, También Experimenta Una Transformación. A Través De La Inocencia Y Sabiduría Del Pequeño, Redescubre El Valor De La Imaginación, La Empatía Y La Pureza Perdida. Ambos Se Necesitan Mutuamente: El Niño, Para Comprender La Profundidad De Los Sentimientos, Y El Adulto, Para Recuperar Su Fe En Lo Esencial.

El Final De La Obra Está Cargado De Un Lirismo Profundo Y Una Melancolía Poética. El Principito Decide Regresar A Su Planeta, Pero Para Hacerlo Debe Dejar Su Cuerpo En La Tierra. El Modo En Que Saint-exupéry Describe Esta Despedida Está Lleno De Simbolismo: La Serpiente, Que Muerde Al Principito, Puede Interpretarse Como Una Figura De La Muerte Física, Pero También Como Una Puerta Hacia Otra Dimensión Espiritual. El Narrador Queda Solo, Con El Recuerdo Imborrable De Su Pequeño Amigo Y Con La Esperanza De Que, En Algún Lugar Del Cielo, El Principito Siga Cuidando De Su Flor Y De Sus Volcanes.

La Obra, Aunque Breve, Está Llena De Significados Filosóficos Y Emocionales. Puede Leerse Como Un Cuento Infantil, Una Fábula Moral, Un Tratado Existencial O Incluso Como Un Testamento Espiritual Del Autor. Saint-exupéry, Que Desaparecería Poco Después En Una Misión Aérea Durante La Guerra, Parece Anticipar En El Libro Su Propia Muerte Y Su Deseo De Trascendencia. El Principito No Es Solo Una Historia Sobre Un Niño Y Un Aviador, Sino Una Meditación Sobre El Sentido De La Vida Y La Importancia De Mantener Vivo Al Niño Interior Que Habita En Todos Nosotros.

En Términos Literarios, El Estilo De Saint-exupéry Se Caracteriza Por Su Sencillez Poética. La Prosa Es Ligera, Pero Cada Frase Encierra Una Sabiduría Profunda. El Autor Combina La Narración En Primera Persona Con El Tono De Fábula Atemporal, Logrando Que Cada Escena Adquiera Un Valor Universal. El Lenguaje Es Transparente, Accesible Para Los Niños, Pero Cargado De Simbolismo Y Resonancia Para Los Adultos. Esa Doble Lectura Es, Precisamente, Una De Las Claves Del éxito De La Obra.

Otro Aspecto Notable Es La Relación Entre Palabra E Imagen. Saint-exupéry Ilustró Personalmente El Libro Con Acuarelas Que Se Han Vuelto Icónicas: El Principito De Pie Sobre Su Pequeño Planeta, Los Baobabs Que Amenazan Con Destruirlo, La Flor Bajo Su Campana De Cristal, El Cordero Dentro De La Caja, El Sombrero Que No Es Un Sombrero. Estas Ilustraciones No Solo Acompañan El Texto, Sino Que Amplían Su Significado Emocional, Convirtiendo Al Libro En Una Experiencia Visual Y Literaria Inseparable.

El Mensaje Central De El Principito —la Importancia De Lo Esencial Y El Valor De Los Sentimientos Sobre Las Apariencias— Ha Trascendido Generaciones Y Culturas. La Frase “lo Esencial Es Invisible A Los Ojos” Se Ha Convertido En Un Aforismo Universal, Un Recordatorio De Que La Verdadera Riqueza Humana No Está En Las Cosas Materiales Ni En El Conocimiento Superficial, Sino En La Capacidad De Amar, De Cuidar, De Mirar El Mundo Con Sencillez Y Compasión.

En Ese Sentido, El Libro También Funciona Como Una Crítica Moral Al Mundo Moderno, Dominado Por El Consumismo, La Prisa Y La Desconexión Emocional. Saint-exupéry Propone Una Vuelta A Lo Simple, Al Contacto Humano, A La Espiritualidad Cotidiana. El Principito, En Su Pureza Y Curiosidad, Encarna El Ideal De Una Humanidad Reconciliada Con Su Esencia, Capaz De Asombrarse Ante Una Puesta De Sol O De Cuidar Una Flor Como Si Fuera única En El Universo.

El Impacto Cultural De El Principito Ha Sido Inmenso. Traducido A Más De 500 Idiomas Y Dialectos, Es El Tercer Libro Más Traducido Del Mundo, Solo Superado Por La Biblia Y El Quijote. Se Ha Adaptado Al Cine, Al Teatro, A La ópera, Al Ballet Y A Innumerables Formatos Ilustrados Y Audiovisuales. Su Protagonista, Con Su Bufanda Al Viento Y Su Mirada Hacia Las Estrellas, Se Ha Convertido En Un Símbolo De Inocencia, Búsqueda Y Esperanza.

Desde El Punto De Vista Filosófico, La Obra También Puede Leerse Como Una Reflexión Existencialista. En Un Mundo Donde El Hombre Se Ha Alejado De La Naturaleza Y De Su Propio Corazón, El Principito Representa La Conciencia Pura, La Mirada Limpia Que Interroga Al Mundo Sin Prejuicios. Su Viaje Puede Interpretarse Como Una Metáfora Del Crecimiento Interior, Del Autoconocimiento Y Del Regreso Al Origen. Cada Planeta Que Visita Es Una Etapa Del Aprendizaje Humano, Una Lección Sobre Lo Que Se Gana Y Se Pierde En El Tránsito De La Infancia A La Adultez.

Asimismo, El Desierto, Escenario Principal Del Encuentro Entre El Aviador Y El Niño, Simboliza El Vacío, La Soledad Y La Búsqueda Espiritual. En Medio De La Nada, El Hombre Se Enfrenta A Sí Mismo Y Encuentra, En La Voz Del Principito, Una Guía Hacia Lo Esencial. El Agua, Que Aparece Al Final Como Símbolo De Vida Y Renovación, Cierra El Ciclo: Solo Después De Escuchar Al Corazón Y De Aceptar El Misterio De La Existencia, Se Puede Beber De Esa Fuente Invisible Que Da Sentido A Todo.

La Flor, Por Su Parte, Representa El Amor Verdadero, Con Todas Sus Contradicciones. No Es Perfecta Ni Dócil, Pero Es única. Enseña Al Principito —y Al Lector— Que Amar Implica Cuidar, Aceptar, Comprender Y Permanecer. A Través De Ella, Saint-exupéry Expresa Una Visión Madura Del Amor, Alejada Del Idealismo Romántico: El Amor Requiere Paciencia, Atención Y Una Mirada Que Trascienda Lo Superficial.

El Zorro, Quizá El Personaje Más Filosófico Del Relato, Introduce La Noción Del Vínculo. “domesticar” No Es Dominar, Sino Crear Lazos De Significado. Es El Proceso Por El Cual Alguien Se Vuelve Importante Para Otro, Y Esa Reciprocidad Transforma El Mundo. La Enseñanza Del Zorro Sintetiza La ética De La Obra: Solo Mediante La Empatía Y El Compromiso Se Puede Construir Un Sentido Auténtico En La Existencia.

El Aviador, Finalmente, Encarna El Punto De Vista Del Adulto Que Ha Olvidado Su Infancia, Pero Que Aún Guarda Un Resquicio De Ella En Su Interior. Su Narración Es Un Acto De Memoria Y Redención. A Través Del Principito, Recupera La Fe En La Humanidad Y La Capacidad De Soñar. La Despedida Final No Es Solo La Pérdida De Un Amigo, Sino La Confirmación De Que El Amor Verdadero Nunca Desaparece; Vive En La Memoria, En El Cielo Estrellado, En La Risa Del Principito Que Resuena En El Viento.

En Conclusión, El Principito Es Mucho Más Que Un Libro Para Niños: Es Una Obra Filosófica Disfrazada De Cuento, Una Parábola Moderna Que Invita A Redescubrir La Belleza De Lo Simple Y A Reconciliar La Razón Con La Emoción. En Sus Páginas, Antoine De Saint-exupéry Plasma Su Visión Humanista Del Mundo, Su Fe En La Bondad Del Hombre Y Su Anhelo De Un Sentido Trascendente. Cada Lectura Revela Nuevos Matices, Nuevas Interpretaciones, Porque El Libro, Como Su Protagonista, Es Eterno Y Luminoso.

A Más De Ochenta Años De Su Publicación, Sigue Hablándonos Con La Misma Frescura Y Profundidad. El Principito Es Un Espejo Donde Niños Y Adultos Pueden Mirarse Y Reconocerse, Un Recordatorio De Que Todos, En Algún Momento, Fuimos Ese Niño Que Miraba Las Estrellas Buscando Respuestas. Y Quizás, Como El Aviador, Todavía Podamos Escucharlo Reír En Algún Lugar Del Cielo, Recordándonos Que Lo Esencial —el Amor, La Amistad, La Curiosidad Y La Esperanza— Nunca Muere, Aunque No Se Vea.
Código de barras: 9788419087171
Código: 115069
Autor: Antoine De Saint Exupery
Editorial: Pluton Ediciones;
Entrega: No Podemos Entregar

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: