E-books menu_book Contáctanos al +503 7910-6866 add_ic_call Logo de facebook Logo de instagram Logo de twitter Logo de tiktok
E-booksmenu_book Contáctanos al +503 7910-6866 add_ic_call
Categorías Por Autor Por Editorial De temporada Mas vendidos Destacados Nuevo ingreso Ofertas

question_mark

Información detallada del producto

https://pictures.abebooks.com/isbn/9791387692773-es.jpg
favorite_border
EL MUNDO COMO YO LO VEO

Precio Unitario:

$5.50

Tambien disponible en Ebooks:

No incluye precio de envío



Descripción:
Albert Einstein, Considerado Una De Las Mentes Más Brillantes De La Historia De La Humanidad, Trascendió Los Límites De La Física Para Convertirse En Un Símbolo Universal Del Pensamiento Libre, La Curiosidad Intelectual Y El Humanismo Moderno. En Su Libro El Mundo Como Yo Lo Veo, El Célebre Científico Abre Las Puertas De Su Pensamiento Más Íntimo, Revelando No Solo Al Físico Revolucionario Que Cambió Para Siempre La Comprensión Del Espacio Y El Tiempo, Sino También Al Hombre Reflexivo, Comprometido Con La Verdad, La Paz, La Justicia Y La Dignidad Humana.

Este Volumen Reúne Una Colección De Ensayos, Cartas, Conferencias Y Reflexiones Escritas Por Einstein A Lo Largo De Diferentes Momentos De Su Vida. En Ellas, El Lector Encuentra Una Combinación De Ciencia, Filosofía, Ética, Religión, Política Y Arte, Que Permite Comprender Con Profundidad La Visión Global Que El Autor Tenía Del Mundo. Cada Texto Es Un Testimonio De Su Pensamiento Lúcido Y Sereno, Un Espejo De Su Conciencia Crítica Frente A Los Grandes Dilemas De Su Época Y Una Invitación Permanente A Pensar Con Independencia, Humildad Y Responsabilidad.

Desde El Inicio, Einstein Se Presenta No Como El Sabio Inaccesible Que Muchos Imaginaron, Sino Como Un Hombre Profundamente Humano. En Las Primeras Páginas, Confiesa Su Desconfianza Hacia Los Nacionalismos, Su Rechazo A Los Prejuicios Raciales Y Su Deseo Ferviente De Vivir En Un Mundo Donde La Cooperación Prevalezca Sobre La Competencia. A Través De Una Escritura Sencilla, Despojada De Tecnicismos, Expresa Su Admiración Por La Naturaleza, Su Amor Por La Verdad Científica Y Su Fe —no En El Sentido Religioso Tradicional, Sino En El Poder Del Entendimiento Humano Para Descubrir Las Leyes Que Gobiernan El Universo—.

En El Mundo Como Yo Lo Veo, Einstein Ofrece Su Particular Manera De Ver La Existencia. No Se Limita A Hablar De Ciencia, Sino Que Reflexiona Sobre El Sentido De La Vida, La Educación, La Religión, La Política Y La Responsabilidad Social Del Científico. Para Él, La Ciencia No Debía Ser Un Fin En Sí Mismo, Sino Un Medio Para Elevar El Espíritu Humano Y Contribuir Al Bienestar De Todos. Critica El Materialismo, El Egoísmo Y La Indiferencia Moral Que, A Su Juicio, Amenazaban El Futuro De La Civilización. Frente A Esos Males, Propone Una Ética Basada En La Simplicidad, La Compasión Y La Búsqueda Desinteresada Del Conocimiento.

Una De Las Secciones Más Profundas Del Libro Es La Dedicada A Su Concepción De La Religión. Einstein Declara No Creer En Un Dios Personal Que Interviene En Los Asuntos Humanos, Pero Sí En Una Especie De Sentimiento Cósmico, Una Religiosidad Del Asombro Frente Al Orden Y La Armonía Del Universo. Ese Sentimiento, Dice, Es La Raíz De Toda Verdadera Ciencia. Para Él, El Científico Se Parece Al Creyente En La Medida En Que Ambos Experimentan Un Profundo Respeto Por La Existencia, Una Admiración Silenciosa Por La Misteriosa Estructura Del Mundo. Esa “religión Cósmica”, Como La Llama, No Necesita Templos Ni Dogmas: Se Vive En La Contemplación De La Naturaleza Y En El Esfuerzo Por Comprenderla.

Otro Tema Recurrente En Sus Escritos Es La Educación. Einstein Fue Un Crítico Severo Del Sistema Educativo Tradicional, Que, Según Él, Sofocaba La Creatividad Y La Curiosidad Natural De Los Estudiantes. En Varios Textos, Subraya Que Enseñar No Debe Ser Llenar La Mente De Datos, Sino Despertar El Deseo De Aprender. Para Formar Individuos Libres, Decía, Es Necesario Fomentar El Pensamiento Crítico, El Amor Por La Verdad Y La Independencia De Juicio. En Sus Propias Palabras: “el Verdadero Arte Del Maestro Consiste En Despertar La Alegría Por El Trabajo Y El Conocimiento”.

El Libro También Refleja Su Firme Compromiso Con La Paz Y El Pacifismo. Tras Haber Sido Testigo De Las Dos Guerras Mundiales, Einstein Alza Su Voz Contra La Violencia, El Militarismo Y El Fanatismo. Defiende El Derecho A La Objeción De Conciencia, Aboga Por La Cooperación Internacional Y Sueña Con Una Organización Supranacional Que Garantice La Seguridad Colectiva De Las Naciones. Sin Embargo, Su Pacifismo No Fue Ingenuo: Durante Los Años Más Oscuros Del Nazismo, Comprendió Que La Lucha Por La Paz No Podía Desligarse De La Defensa Activa De La Justicia. De Ahí Su Apoyo Al Uso De La Ciencia Como Instrumento Para Proteger La Libertad, Aunque Más Tarde Lamentaría Profundamente Que Su Famosa Carta A Roosevelt Diera Origen A La Bomba Atómica.

En Los Capítulos Dedicados A La Política Y La Sociedad, Einstein Expresa Su Pensamiento Socialista, Inspirado En La Idea De Que El Bienestar Colectivo Debe Estar Por Encima De Los Intereses Individuales. Propone Una Sociedad Donde La Producción Sirva A Las Necesidades Humanas Y No Al Lucro, Y Donde El Desarrollo Científico Sea Guiado Por Fines Éticos. Critica Duramente El Capitalismo Desmedido, La Desigualdad Social Y La Manipulación Política. Considera Que La Humanidad Solo Puede Alcanzar Su Plenitud Mediante La Cooperación, La Solidaridad Y La Educación Moral.

Pero Quizá Lo Más Conmovedor Del Libro No Son Sus Opiniones Sobre Política O Ciencia, Sino Su Visión Del Hombre. Einstein Creía Que La Grandeza Del Ser Humano Reside En Su Capacidad De Elevarse Por Encima De Sus Instintos Y Actuar Movido Por Ideales. Para Él, El Sentido De La Vida Estaba En Servir A Los Demás, En Contribuir A La Mejora De La Sociedad Y En Cultivar Un Espíritu De Serenidad Y Humildad. Despreciaba La Fama Y El Poder, Y Se Declaraba “un Hombre Simple, Sin Pretensiones”, Guiado Únicamente Por El Deseo De Comprender.

Su Relación Con La Ciencia, Que Ocupa Un Lugar Esencial En La Obra, Está Impregnada De Ética Y Belleza. Einstein Ve En La Ciencia Un Acto De Fe: Fe En La Racionalidad Del Universo Y En La Capacidad Humana Para Descifrarlo. En Un Mundo Convulso Por Guerras Y Tensiones Políticas, La Ciencia Representaba Para Él Una Forma De Resistencia Espiritual. Su Confianza En La Razón No Era Ciega Ni Arrogante, Sino Esperanzadora: Creía Que El Pensamiento Lógico Y La Cooperación Intelectual Podían Transformar El Destino De La Humanidad.

En Uno De Los Textos Más Citados Del Libro, Einstein Afirma Que La Ciencia Sin Religión Es Coja, Pero La Religión Sin Ciencia Es Ciega. Con Ello No Intenta Reconciliar Dogmas, Sino Señalar Que La Búsqueda Científica Y La Sensibilidad Espiritual No Son Opuestas, Sino Complementarias. Ambas Nacen De La Admiración Ante El Misterio Del Universo Y Del Deseo De Hallar Sentido En Él.

En Cuanto A Su Pensamiento Filosófico, Einstein Se Muestra Heredero De Una Larga Tradición Que Incluye A Spinoza, Kant Y Schopenhauer. Su Visión Del Mundo Combina La Racionalidad Con Una Profunda Ética Del Deber. Defiende La Libertad De Pensamiento, Pero También La Responsabilidad Moral Que Conlleva. El Conocimiento, Insiste, Debe Servir Para Liberar, No Para Dominar. De Ahí Su Rechazo A Toda Forma De Poder Absoluto, Sea Político, Religioso O Científico.

Otro Aspecto Revelador Del Libro Es Su Relación Con El Judaísmo Y Con La Identidad Cultural. Einstein, Aunque No Religioso En El Sentido Ortodoxo, Se Siente Ligado Espiritualmente Al Pueblo Judío. Valora Su Historia De Resistencia, Su Amor Por La Educación Y Su Compromiso Con La Justicia. Apoya La Creación De Una Patria Judía En Palestina, Pero Advierte Que Debe Lograrse En Paz Con Los Pueblos Árabes, Bajo Un Espíritu De Cooperación Y Respeto Mutuo.

A Lo Largo De Sus Escritos, Se Percibe También Un Tono Melancólico, Fruto De Su Desencanto Con El Rumbo Del Mundo Moderno. Einstein Observa Con Preocupación Cómo El Progreso Técnico, En Lugar De Elevar Moralmente Al Hombre, Ha Sido Utilizado Para La Destrucción. Sin Embargo, Su Visión No Es Pesimista: Confía En La Capacidad Del Espíritu Humano Para Corregir Sus Errores Y Evolucionar. Considera Que El Amor, La Compasión Y La Búsqueda De La Verdad Son Las Únicas Fuerzas Capaces De Salvar A La Humanidad Del Abismo.

En Su Reflexión Sobre La Vida Personal, Einstein Se Muestra Partidario De La Sobriedad Y La Introspección. Defiende La Felicidad Que Proviene De Una Vida Sencilla, Libre De Excesos Materiales. “lo Importante —dice— No Es El Éxito Exterior, Sino La Serenidad Interior.” Esa Actitud, Que Algunos Interpretaron Como Desapego, Revela En Realidad Su Profundo Sentido Espiritual: Un Hombre Que Encontraba Plenitud En La Contemplación, En La Música Y En La Soledad Creadora.

El Estilo Del Libro Es Claro, Directo Y Honesto. Einstein No Busca Deslumbrar Con Un Lenguaje Erudito, Sino Compartir Su Pensamiento Con Todos. Su Prosa Refleja La Misma Transparencia Que Caracteriza Su Pensamiento Científico: Cada Idea Está Expresada Con Precisión, Pero También Con Calidez Humana. Hay En Sus Palabras Una Mezcla De Rigor Y Ternura, De Sabiduría Y Sencillez.

En El Ámbito De La Ciencia, Einstein Recuerda Cómo Su Curiosidad Infantil Lo Llevó A Preguntarse Por La Naturaleza De La Luz, El Movimiento Y El Tiempo. Habla De Sus Primeras Intuiciones, De Su Pasión Por El Descubrimiento Y Del Placer Intelectual Que Encuentra En La Resolución De Un Problema. Sin Embargo, También Advierte Sobre Los Peligros De Una Ciencia Deshumanizada, Desconectada De Los Valores Éticos. Por Eso Insiste En Que El Científico Debe Actuar Con Responsabilidad, Consciente Del Impacto Que Sus Descubrimientos Pueden Tener En La Sociedad.

Uno De Los Rasgos Más Notables De Su Pensamiento Es Su Humildad Ante El Conocimiento. Einstein Reconoce Los Límites De La Razón Humana Y Considera Que El Misterio Nunca Desaparecerá Del Todo. “lo Más Incomprensible Del Universo —escribe— Es Que Sea Comprensible.” Esa Paradoja Resume Su Visión Del Mundo: Un Universo Racional Pero Misterioso, Accesible A La Mente Humana, Aunque Siempre Velado Por Lo Infinito.

En Los Últimos Apartados Del Libro, El Autor Reflexiona Sobre El Destino Del Hombre Moderno. La Tecnología, Dice, Ha Avanzado Más Rápido Que La Sabiduría, Y Ese Desequilibrio Amenaza Con Destruirnos. Propone Entonces Una Revolución Moral, Una Educación Orientada Al Bien Común Y Una Ciencia Al Servicio De La Vida. Solo Así, Sostiene, Podremos Reconciliar El Progreso Con La Humanidad.

El Lector Que Se Adentra En El Mundo Como Yo Lo Veo No Encuentra Un Tratado Académico Ni Un Discurso Científico, Sino Un Testimonio De Vida. Cada Ensayo Es Una Ventana Al Alma De Un Hombre Que Amaba La Verdad Por Encima De Todo, Que Veía En El Conocimiento Una Forma De Libertad Y En La Bondad Una Forma De Inteligencia. Su Visión Del Mundo, Aunque Nacida De La Ciencia, Se Eleva Hasta Lo Universal: Una Filosofía De La Existencia Fundada En La Razón, La Ética Y La Esperanza.

A Lo Largo De Sus Páginas, Einstein Se Revela Como Un Pensador Integral, Consciente De Que El Progreso Humano No Puede Medirse Únicamente En Términos Tecnológicos. Para Él, El Verdadero Avance Está En El Espíritu, En La Capacidad De Sentir Compasión, De Respetar La Vida Y De Buscar El Entendimiento Mutuo. Rechaza La Indiferencia Moral Y El Conformismo, Y Exhorta A Cada Individuo A Pensar Por Sí Mismo, A No Dejarse Dominar Por La Autoridad Ni Por La Opinión Pública.

En Sus Reflexiones Finales, Einstein Deja Entrever Su Legado Más Profundo: La Idea De Que El Universo No Es Un Caos, Sino Un Orden Inteligible, Y Que El Deber Del Hombre Es Descubrirlo Y Respetarlo. Esa Convicción, Que Guió Toda Su Vida, Se Transforma Aquí En Una Enseñanza Moral: Comprender Es Un Acto De Amor.

El Mundo Como Yo Lo Veo No Es Solo Un Libro De Pensamientos, Sino Un Manifiesto Humanista. En Él, Einstein Demuestra Que La Verdadera Sabiduría No Está En Los Logros Científicos Ni En Los Títulos, Sino En La Capacidad De Mirar El Mundo Con Asombro Y Compasión. Sus Palabras Resuenan Hoy Con La Misma Fuerza Que En Su Tiempo, Recordándonos Que La Ciencia, La Filosofía Y La Ética No Son Caminos Separados, Sino Diferentes Expresiones De Una Misma Búsqueda: La Del Sentido De La Vida.

En Resumen, Este Libro Constituye Un Testimonio Imprescindible Para Entender No Solo Al Científico Que Revolucionó La Física Moderna, Sino Al Pensador Que Dedicó Su Vida A Reflexionar Sobre El Destino Del Hombre Y El Significado De La Existencia. Einstein Se Muestra Aquí Como Un Guía Moral, Un Amante Del Conocimiento Y Un Defensor Incansable De La Libertad Y La Paz. El Mundo Como Yo Lo Veo Es, En Definitiva, Una Invitación A Mirar El Universo —y A Nosotros Mismos— Con Los Ojos Abiertos De La Razón Y El Corazón Despierto De La Humanidad.

Una Obra Que Trasciende El Tiempo, Un Retrato Del Pensamiento Más Luminoso Del Siglo Xx Y Una Lección Eterna Sobre Cómo Vivir Con Inteligencia, Ética Y Compasión.
Código de barras: 9791387692773
Código: 118803
Autor: Albert Einstein
Editorial: ColecciÓn Eterna;
Entrega: Entrega Inmediata En Tienda O 2 Días A Domicilio

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: